Jueves, 12 de julio de 2007
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Nacho Vegas, hijo pródigo
El cantautor ofrece desde hoy tres conciertos en Gijón, donde adelantará algún tema de la superbanda Lucas 15, proyecto de Xel Pereda que traslada al rock el cancionero popular asturiano
Nacho Vegas, hijo pródigo
INFATIGABLES. Xel Pereda, Nacho Vegas y Manu Molina , ayer en el estudio del primero en la calle Caveda de Gijón. / LUIS SEVILLA
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La idea llevaba un tiempo rondando por la cabeza del músico y productor Xel Pereda: si el folk anglosajón ha sido siempre una de las principales influencias del rock y el pop desde sus inicios, ¿por qué no podía convertirse el folk asturiano en fuente de inspiración similar? Y con ese planteamiento surgió Lucas 15, una superbanda (en el sentido riguroso del término) que pretende reinventar en clave rock el caudaloso cancionero popular asturiano. Uno de los 'hijos pródigos' de la formación es el cantautor gijonés Nacho Vegas, quien regresa a su ciudad con tres conciertos consecutivos, desde hoy y hasta el sábado, en el Gallery, Art & Food (21 horas). Allí presentará en primicia y en acústico alguno de los temas de este sugerente evangelio autóctono.

Lucas 15 lo forman el artífice del proyecto, Xel Pereda (guitarra y voz), Chus Naves (órgano Hammond y piano), Manu Molina (batería y percusiones), Xabel Vegas (batería, percusiones y voz) y Luis Rodríguez (bajo). Todos ellos componentes de grupos asturianos indispensables y de muy diferente estilo como Koniec, Edwin Moses, Mus, Manta Ray, Llan de Cubel, FMM o Alto Volto. Una mezcla que da mayor aliciente al experimento en el que todos estarán sometidos a las órdenes de la canción. Melodía y letra son intocables. «La canción ye la que manda», aclara Xel.

No es la primera vez que algún músico autóctono se atreve a explorar esa vía artística. Ya probaron con gran dignidad Mus o el propio Vegas en solitario o con Diariu (inolvidable aquella versión oculta en los créditos de la polesina). Pero sí parece el primer intento serio de llevar un cancionero íntegramente popular a una formato de banda de rock.

Tras grabar con Enrique Bunbury el exitoso álbum 'El tiempo de las cerezas' -que el gijonés considera como «disco oficial» y «de transición»-, Vegas se siente ahora atraído por este nuevo proyecto. «Tenía ganas de hacer un disco como éste, que puede ser el primero de una saga», asegura.

Xel Pereda, uno de los productores con mayor olfato de este país, explica la diferencia de Lucas 15 con las aproximaciones anteriores. «Lo que se solía hacer era vestir el tema tradicional con timbres rockeros, pero nosotros tuvimos claro desde el principio el concepto de grupo de rock, hacer que sonara a banda, aunque nunca habíamos tocado juntos». Vegas destaca la esencia de estas composiciones populares. «Son sencillas, urgentes y muy naturales», por lo que pueden ser un caldo de cultivo para el rock. «Hay que quitarse los complejos», añade.

El disco tendrá entre once y trece temas, y está compuesto por romances tradicionales, añadas, villancicos, tonada o cantares de ciego. Temas omnipresentes en la cultura popular asturiana como 'Salíi moces a bailar', 'No hay tal andar', 'Añada', 'Romance de la polesina', 'Adiós a mi vaca pinta' (donde habrá un vocoder) o la curiosísima 'El sacauntos de Allariz', «que tiene una letra gore», advierte un ilusionado y sonriente Pereda. Habrá también una canción compuesta por Ígor Medio.

El Coro de Cimadevilla

El disco posee más delicatessen. Por ejemplo, dos colaboraciones especiales del Coro de Voces de Cimadevilla, una formación de veinte paisanos, entre ellos, el güelu de Pereda, que se muestran encantados con el proyecto. Está prevista la presencia de un coro infantil en un villancico. Y participarán también Fran Gayo (autoarpa), Dudú Puente (contrabajo) y Montse Álvarez (Nosoträsh) y Fredi García (FMM), a los coros.

La selección de los temas se realizó partiendo de un corpus de casi setenta temas tomados de grupos de folk o de catálogos etnográficos. Cada músico fue dando «su vuelta de tuerca» y comenzaron los descartes de canciones hasta dejar sólo trece.

La cosa tiene mejor pinta que una gamba en pelota. Y más cuando al ejemplificar sus intenciones, Xel Pereda recurre a discos como 'Murder ballads', de Nick Cave; el reciente 'Orphans', de Tom Waits, o la obra de los irlandeses The Pogues, trabajos erigidos sobre la tradición angloamericana y celta. No cabe la menor duda de que en Asturias se puede intentar lo mismo, porque hay artistas capacitados para ello, como este combo de Lucas 15, y porque se dispone de materia prima de calidad. La presencia de Vegas, aunque sea como un miembro más del grupo, servirá sin duda de espaldarazo para el proyecto, en un panorama musical que muchas veces reclama nombres.

El disco se encuentra en fase de mezcla y se editará en octubre o noviembre. Será la quinta referencia del sello Lloria Discos, propiedad de Pereda. La portada y las ilustraciones interiores son obra de Isidro Suárez y habrá un 'cómo se hizo' filmado por Francisco de Borja Fernández, del grupo Jr.

El trabajo se presentará en vivo a finales de año con los mismos protagonistas, un número limitado de conciertos y en escenarios que, como explica Pereda, «permitan en su puesta de largo en directo tener toda la energía, y a la vez toda la fragilidad que destilan los temas en el disco».

 
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