esde 1993, Javier Coronas no para. Rostro popular de la pequeña pantalla, este humorista aragonés destaca por un ironía simple a la vez que descarada y pícara. Ayer estuvo en Oviedo para una mesa redonda sobre la aplicación del humor a la actualidad informativa.
- Me han dicho que toca los timbales, ¿aprendió en el conservatorio?
-Sí, en el conservatorio de los tambores de Dixan. De esta manera se han formado los mejores baterías del mundo.
- Se define como un personaje con cara ¿un caradura?
-Sí, caradura para algunas cosas, pero para la mayoría bastante vergonzoso, más que cara dura es inconsciencia.
-Asegura que «el éxito es estar a gusto con lo que haces ». ¿Cómo lo hace?
-Lo más importante y difícil a la vez es saber lo que te gusta hacer, si lo sabes. La gracia está en intentar conseguirlo y si lo consigues ya pues es la leche.
-En 'Noche Hache' es enviado especial y reportero de guerra. Dígame cómo ve el mundo.
-El mundo está muy achuchado, si uno se pone a analizar donde puede ir de vacaciones al final llega a la conclusión que lo mejor es quedarse en casa con los pies en remojo.
-Seguro que en el colegio le pedían que contara chistes
-Tampoco hacia falta que me lo pidieran, pero en aquella época el chiste estaba más valorado que ahora, prácticamente un chiste nuevo era como una nueva entrega de Harry Potter.
-¿Es más difícil un pregón ante cien mil personas o hablar ante dos millones en la tele?
-Bastante más difícil el pregón. Cuando hablas en la tele miras un objetivo pero hablas igual para uno que para un millón, los datos los sabes al día siguiente.
-No mienta. ¿Tiene un diccionario de palabras raras ?
-No lo tengo yo, lo tenemos todos, es una wikipedia no escrita que circula de boca en boca y ninguno se la queda porque cada día aparece un 'palabro' nuevo pronunciado por cualquier ser humano. De siempre he tenido ese vicio. Me encanta descubrir palabras mal dichas.
-A las nuevas cadenas de televisión les va el humor, ¿hacía falta?
-No creo que hubiera un déficit, supongo que por lógica, cuantas mas cadenas, mas programas. Pero si que es cierto que las nuevas cadenas se atreven más con formatos de humor y de risa y menos del corazón. Es menos rentable que la caspa, pero creo que el espectador lo necesita.
-Continúe la frase: Los índices de audiencias son
-Bastante incomprensibles a veces, otras ilógicos, pero a fin de cuentas hay que contabilizar la audiencia de alguna manera, pero es un arma de doble piso.
-¿A dónde huye en verano?
-Lo de todo hijo de vecino, ver a la familia, los amigos lejanos y algo de playa para que me piquen las medusas.
-Está en Asturias, ¿le da a la sidra?
-Más que darle yo, me da ella. D