 CERTIFICADO. De pie, los lagareros Francisco Martínez (El Gobernador), Manuel González (Peñón), José Antonio Rodríguez (gerente de EcaCert) y Luis Foncueva (Foncueva); agachados, Manuel Riestra (Muñiz), Samuel Menéndez Trabanco (Trabanco) y Víctor Escalada (La Nozala); todos ellos con el documento que acredita la cata de la sidra. / JOAQUÍN BILBAO |
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SIDRA DE CALIDAD
SIDRA DE CALIDAD |
Lagareros: Trabanco, Foncueva, El Gobernador, La Nozala, Muñiz y Peñón.
Producción de la cosecha 2006: un millón de botellas.
Países importadores: Italia, Suiza, Bélgica y México. |
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«La gente valora mucho la calidad de la sidra», resaltaba ayer Samuel Menéndez Trabanco, gerente de la marca que lleva su mismo nombre, durante la presentación de la cosecha 2006 de sidra de manzana seleccionada. «Y, por ello, tras seis años esforzándonos por mejorarla, tanto los consumidores como los distribuidores nos vienen felicitando por nuestro acierto», añadió.
El acto celebrado en el Jardín Botánico Atlántico contó con la presencia de representantes de los seis lagares comprometidos con este proceso productivo: Trabanco, Foncueva, La Nozala, Muñiz, El Gobernador y Peñón. Acudieron a la presentación miembros de la Mesa Oficial de Catadores; José Manuel Sariego, en nombre del Ayuntamiento de Gijón; además miembros del Regimiento militar Príncipe de Asturias, que recibirán en breve un importante lote de esta sidra.
Este sistema de producción comenzó hace ya seis años y surgió como alternativa al de la denominación de origen. Básicamente, se limita la producción a 20 variedades de manzana, todas típicas asturianas, y ha de superar unas exigentes auditorías externas y pruebas de cata en las que la nota mínima ha de ser notable.
Por estas razones se plantea como todo un desafío para los lagareros alcanzar cada año un volumen de producción estable, pues debe haber una calidad media muy alta, y no en todas las cosechas hay tantas manzanas buenas disponibles. «El año pasado sacamos a la venta 1.200.000 botellas de sidra con la etiqueta de manzana seleccionada», recordaba Samuel Trabanco, «y este año comercializaremos alrededor de un millón con la producción de 2006. Teniendo en cuenta que fue un año de alternancia de la manzana, debido a la vecería, es todo un éxito».
La vecería es un fenómeno que afecta a las pomaradas, así tras un año de abundante fruta sigue otro mucho más flojo, en el que disminuye la recogida. En palabras de Trabanco, «se ha invertido mucho en I+D+i para minimizar este efecto y creemos que se está conseguiendo».
Por su parte, en representación del Ayuntamiento de Gijón, José Manuel Sariego resaltó «el enorme esfuerzo por mejorar la calidad de esta bebida, que es la mejor seña de nuestra región». Sariego agradeció, en nombre del Gobierno del Principado y en el de todos los asturianos, «el trabajo notable» de este colectivo en favor de la comunidad autónoma y les animó a continuar con esa labor por mucho tiempo.
«Perfecta armonía»
Los lagareros se mostraron «muy satisfechos con la acogida de este producto, tanto en Asturias como en el ámbito nacional e internacional». El objetivo de estos productores es potenciar esta bebida en el mercado exterior, pues actualmente ya está siendo bien acogida en países como Suiza, Italia, Bélgica y México.
Los catadores que ya han probado esta última cosecha han destacado «su sabor intenso y una perfecta armonía entre acidez y amargor, así como muy buena amplitud y equilibrio en boca». Exteriormente, presenta un color pajizo claro, con ligeros tonos verdosos, así como un olor limpio.