Vecinos de Pumarín, Cimadevilla y otras zonas de Gijón han transmitido su malestar al Ayuntamiento por la forma en la que se está llevando a cabo el control de los ejemplares de gaviota que vuelan o anidan en los tejados de sus casas, al propinarles violentos golpes y lanzarlos a los patios interiores en algunos casos, lo que ha herido su sensibilidad, al contemplarlo de forma directa.
Este programa de control que se viene desarrollando los últimos tres años por parte de la empresa Tema 3, consiste en una observación directa de los tejados donde anidan las aves, datos obtenidos gracias a la colaboración ciudadana, para capturar los ejemplares adultos en edad reproductora y retirar después huevos y nidos de éstos. El proyecto de este año, que se inició en mayo, define que los ejemplares adultos capturados en Gijón serán trasladados a un invernadero de Deva, donde se les pondrá una inyección letal e indolora y bajo exhaustivo control veterinario.
Sin embargo, la veterinaria Coral Mateo afirmó a EL COMERCIO que lo que en realidad está ocurriendo es que los técnicos encargados del servicio «llegan a los tejados cuando los huevos ya han eclosionado, y entonces matan a los polluelos tirándolos por los tejados o retorciéndoles el cuello ante los ojos de los vecinos, que deben soportar además el alboroto montado por el resto de las gaviotas».
Mateo precisó que esto podría solucionarse estudiando el ciclo reproductivo de dichas aves, para así adelantarse al nacimiento de los pollos y conseguir de esta manera un control más sencillo y efectivo de las gaviotas.
Más protestas
Con anterioridad a estas protestas vecinales ya presentó quejas sobre este control de aves la Coordinadora Ornitolóxica d'Asturies, organismo que alertó de «una indiscriminada matanza de gaviotas en el parque de Isabel la Católica». Según su versión, el 7 de mayo un operario de la empresa de mantenimiento del parque mató a uno de estos animales con una escopeta de aire comprimido. Fuentes de Medio Ambiente aseguraron después que dichas armas se utilizan sólo para ahuyentar a estas aves.
Diversos colectivos ecologistas han insistido en numerosas ocasiones en que la solución para controlar el número de gaviotas no está en retirar nidos, ni en eliminar ejemplares, sino en controlar los focos de alimentación.
La empresa contratada para realizar el servicio de control del número de individuos de dicha especie, Tema 3, cuenta con un presupuesto de 117.589 euros que deberá destinar para el control de gaviotas y también de palomas, proyecto complementario que se desarrollará en la ciudad a partir del otoño. Este periódico intentó sin éxito ponerse en contacto con Tema 3.