El tráfico ferroviario de la línea de FEVE que une Trubia y Soto de Ribera estuvo ayer cortado durante casi 10 horas. El vuelco de una de las tolvas de carbón que un convoy transportaba a la Central Térmica de Soto de Ribera, a las 08.40, dañó las vías a la altura de Caces, que tardaron hasta las 18.00 en ser reparadas. No hubo heridos ni daños en el resto del tren, que tras el accidente continuó el recorrido con otras ocho tolvas del mismo material hasta su destino. Tras levantar todos los restos de carbón, los operarios de Vías y Obras comenzó la reparación.
Mala racha
A finales del mes de abril, Feve ya tuvo que paralizar su servicio en Trubia. Entonces, fuentes de la empresa informaron de que un desprendimiento de tierra y restos vegetales, a las 17.30, había afectado a las vías a la altura de Pintoria. El servicio quedó interrumpido hasta las 19.00. Justo cuando la vía quedaba despejada, un nuevo argayo, entre Fuso de La Reina y Ribera de Arriba, obligó de nuevo a suprimir el paso de los trenes.