«Lo que diga Amador». Fuentes municipales resumieron así la postura del equipo de gobierno sobre el traslado de La Vega a Trubia, que ahora plantea Santa Bárbara Sistemas. La frase la ha empleado el alcalde, Gabino de Lorenzo, en decenas de ocasiones para señalar que, aunque el Ayuntamiento considera anacrónica la presencia de las naves en el centro de la ciudad, no moverá un dedo sin el acuerdo de los trabajadores.
La postura oficial no ha variado tras la propuesta de General Dynamics. Hace apenas dos meses, el alcalde reabrió el debate durante la campaña electoral al señalar que lo lógico era que las losas de Santullano y la Ronda Sur, que proyecta el Ayuntamiento, se encontrasen en La Vega, formando un cinturón de espacios libres de uso público.
El Grupo Municipal Socialista también pidió «prudencia». Su concejal Manuel Ángel Rodríguez señaló que se trata de un proceso de negociación «que se abre ahora, no se cierra». «Antes de hablar de terrenos o usos, hay otras prioridades como los puestos de trabajo o la actividad de las dos factorías, referencia en un sector tan importante como el armamentístico», destacó.
Roberto Sánchez Ramos (ASCIZ) se alineó con el comité de empresa de La Vega y acusó a General Dynamics de cerrar La Vega para favorecer la especulación. El concejal tildó de «intolerable» que se quiera especular con los últimos 120.000 metros de «suelo de los españoles» que quedan en el municipio. «Pretenden recalificar suelo, cerrar una fábrica y además obtener subvenciones de las administraciones públicas para ello».