«Ayer éramos buenísimos y hoy somos viejos y poco competitivos», ironiza el presidente del comité de empresa de La Vega, Amador García, tras anunciar General Dynamics su plan para cerrar la factoría y concentrar la producción en Trubia. La contradicción también está presente en el plan de futuro de la empresa.
Las oportunidades de negocio de las fábricas ovetenses ocupan tres folios de un informe que apenas tiene 80. Son muchas. La firma espera que el Ministerio de Defensa convierta los 84 Leopard 2A4 comprados a Alemania en la versión española 2E, más moderna y en cuya actualización tiene experiencia Santa Bárbara Sistemas; la remodelación de unos 500 TOA, vehículos de infantería con cadenas; la producción del Leopard 2E y el Pizarro, con versiones para la exportación a Oriente Medio y Gran Bretaña; el desarrollo del Futuro Sistema de Combate Terrestre, un vehículo de ruedas 8x8 aún en proyecto; la modernización de unos 400 BMR, para España y otros países; o el desarrollo de un obús autopropulsado sobre chásis Pizarro, son algunas de las que menciona el informe para Asturias.
Sin embargo, el destino que propone General Dynamics para La Vega no es único. La empresa quiere cerrar las plantas de La Coruña y Palencia -que ocupan parcelas de 200.000 y 300.000 metros en el centro de ambas ciudades, según García- y trasladarlas a polígonos industriales. Eso sí, al igual que para Asturias, la empresa afirma que necesita para ello ayudas públicas. Murcia y Granada tampoco tienen un gran futuro y Sevilla cooperaría con las asturianas en varios programas. Pese a todo, la empresa se plantea como objetivo facturar 600 millones de euros en 2012 y aumentar el peso del mercado exterior hasta un tercio de la cifra de negocio.