Federico Granel es un joven pintor asturiano que, con tan solo 33 años, ya ha viajado junto a sus cuadros por varias ciudades del mundo, como México, Santo Domingo, Roma y Génova entre otras
-¿Cómo fue su primera exposición individual?
-Fue en Cangas de Narcea y me centré sobre todo en el paisaje de la zona.
-¿Qué es lo que más le inspira para pintar?
-El paisaje. Cuando viajo me fijo en las ciudades, las fotografío y luego pinto el cuadro adaptándolo a lo que busco.
-Entre todas las ciudades que conoce, ¿con cuál de ellas se quedaría?
-Me quedo con Roma, es muy pictórica y me gusta mucho. Además de que tiene mucha historia y un punto cinematográfico que me encanta, puedes pasear por ella y encontrar lugares espectaculares.
-En sus cuadros priman las tonalidades grises. ¿Qué quiere transmitir con ello melancolía o representar el clima asturiano?
-Es verdad que hay muchos grises y azules. Supongo que siempre influye el lugar donde vives y el momento en el que te encuentras. También tuve fases amarillas. Con colores fuertes me resulta más difícil pintar, sobre todo en cuadros grandes.
-En algunos de sus cuadros aparece representada una persona en una gran ciudades, ¿representa la soledad de esta gente o al viajero insaciable?
-Generalmente aludo a la soledad de las personas en las grandes ciudades, que está muy de moda. También al viajero paseando en busca de cosas nuevas.
-En sus comienzos como pintor uno de sus maestros fue el escultor Mauro, ¿por qué usted eligió el camino de la pintura en vez de la escultura?
-En el Taller de Mauro solo iba a dibujar aunque también hice algo de modelado . Para la escultura es necesario un taller muy amplio con muchos materiales, pintar es más cómodo. Aunque la escultura también me gusta mucho, ahora no tengo tiempo para dedicarme a ella.
-¿Qué proyectos tiene para el futuro?
-Estoy preparando dos exposiciones para Oviedo y París.