El director general de la Policía y de la Guardia Civil, Joan Mesquida, aseguró ayer que el presunto etarra Aritz Arginzoniz Zubiaurre, detenido el pasado martes en la estación de autobuses Santander, iba a recibir esa misma noche un coche cargado con explosivos. Según explicó el ministro del Interior, Alfredo Pérez-Rubalcaba, el objetivo del comando era hacer estallar el turismo en un aparcamiento de la capital cántabra, cerca de un edificio público.
Mesquida, en declaraciones a la cadena CNN+, señaló que los servicios de Información contemplan la posibilidad de que los terroristas tuvieran concertadas dos citas en la estación para contactar con los activistas que tenían en su poder el coche-bomba. Mandos de la lucha antiterrorista apuntaron que es probable que Arginzoniz, que llevaba varias horas en las dársenas, estuviera a punto de marcharse tras haber fallado la primera cita.
Las fuerzas de seguridad continúan la búsqueda de los activistas que el martes tenían que haber entregado el vehículo y los explosivos al etarra detenido. Efectivos de la Comisaría General de Información y de Seguridad Ciudadanía la región no han logrado localizar el coche pese a haber peinado la región. Tampoco han tenido éxito hasta el momento en la operación para localizar a Saioa Sánchez, la novia de Arginzoniz, y supuestamente compañera de comando, que habría logrado huir tras la captura de Arginzoniz.
Tras más de 48 horas de búsqueda, los funcionarios trabajan ya con la hipótesis de que la etarra logró escapar de Cantabria para refugiarse en Vizcaya o en Francia. Tras analizar miles de fichas de registro de camping y hostales, los agentes no han encontrado rastro de la mujer. El detenido, en sus primeras declaraciones en comisaría, ha asegurado que actuaba solo y que no había ningún otro miembro de ETA en Cantabria.
En bicicleta
En las últimas horas, los agentes han encontrado en la cercanías del hotel Astuy, de Isla, en cuyo camping se alojó el terrorista, la bicicleta que el detenido utilizaba para sus desplazamientos. Arginzoniz llevaba la llave del candado en la mochila que le fue incautada.
Mandos de la lucha antiterrorista aseguran que el etarra utilizó esta misma bici para cruzar la frontera hispano francesa el pasado 1 de julio. El detenido es un experimentado ciclista, que incluso corrió en varios clubes guipuzcoanos.