Spanair ha levantado el veto al sistema que permite a los pilotos aterrizar en Asturias en caso de niebla. La compañía ha roto el histórico boicot que mantenía con el ya famoso ILS (Instrumental Landing Sistem) de categoría II/III con que Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) dotó al aeropuerto asturiano a finales de 2003. Después de ser la primera en rechazar el uso de este equipo, que guía a ciegas al avión hasta la pista, al considerar que la vaguada ubicada en el umbral de la pista daba lecturas erróneas en los altímetros de sus aeronaves, Spanair confirmó ayer que sus equipos técnicos ya han adaptado los cambios introducidos por AENA hace dos meses en el citado sistema y que sus pilotos «aplican ya los mínimos publicados».
Esos cambios a los que se refiere la aerolínea son los ya adelantados por EL COMERCIO y que consisten en que, desde el 10 de mayo pasado, AENA permite que en la categoría II del ILS asturiano -la que se activa en caso de niebla en el aeropuerto- los pilotos puedan descender hasta 108 pies de altura (32,4 metros) sobre el umbral de la pista para evaluar si aterrizan o no.
La decisión de AENA supuso reducir en 16,8 metros la distancia obligatoria para operar en la mencionada categoría que, para el resto de terminales, se eleva a 164 pies (49,2 metros).
Recuerda Spanair que «Asturias tenía en su aproximación final un problema de orografía cercano al punto de decisión en las aproximaciones», pero acepta la solución adoptada, por lo que las nuevas alturas han sido incluidas «por nuestros proveedores de cartografía en las fichas que ya están instaladas en todos los manuales de ruta de nuestros aviones».
Es decir, salvo en el caso de que la niebla cubra la pista por debajo de los 30 metros de altura, los pilotos de Spanair tienen autorización para tomar tierra en el Principado, en contra de lo que ocurría hasta el momento, ya que la dirección de la aerolínea había prohibido la operación.
Ayer, sin problemas
La misma prohibición afecta, por el momento, a los pilotos de Iberia, compañía que se unió a las críticas de Spanair al ILS asturiano por idéntico motivo: la vaguada de hasta 300 metros de Santa María del Mar, situada justo en el umbral de la pista de la terminal asturiana.
La aerolínea que lidera el tráfico aéreo en la región sigue a la espera de que los fabricantes de sus aeronaves, Airbus, Boeing y McDonnell Douglas adapten los equipos para poder introducir en las cartografías los nuevos mínimos marcados por AENA.
Si Iberia sigue los pasos de Spanair, las cancelaciones de vuelos en Asturias deberían disminuir drásticamente, para evitar estadísticas como las de este año, en la que se han producido casi tantas anulaciones (51), como en todo el año pasado (60).
Tras unas jornadas caóticas en mayo, con un techo de nubes situado a veinte metros, la terminal no ha vuelto a tener problemas. Ayer, jornada brumosa en la costa asturiana, no se registró ninguna suspensión.
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