Darse un chapuzón en Pola de Lena podría ser una realidad el próximo mes de agosto. Un baño por el que los lenenses llevan esperando casi cuatro años, cuando comenzó a gestarse el equipamiento, a raíz de la gran demanda vecinal. De hecho, la piscina se ha convertido en una de las prioridades del nuevo equipo de gobierno, que ya ha visitado las obras en varias ocasiones y que mantiene un contacto directo y diario con los responsables de las mismas, con el fin de poder ofertar a todos los lenenses al menos un mes de baños durante el período estival.
La parte principal de las obras de este equipamiento deportivo está ya finalizada. Quedaría, según el alcalde lenense, Ramón Argüelles, «acabar los remates». Además, se revisarán todos los aspectos relativos a la seguridad. Argüelles calcula que las piscinas podrían abrirse al público a principios del mes de agosto con todas las garantías, según las estimaciones realizadas por los técnicos municipales.
La instalación deportiva tenía inicialmente un plazo de ejecución de treinta meses, pero después se añadieron 18 más, considerados por los vecinos como un retraso. En total, cuatro años de espera y de obras que podrían concluir en tan soló quince días.