Años de exigencia al máximo nivel, repitiendo esfuerzos, ejercicios y entrenamientos hasta el infinito, llevan a los deportistas a una rutina que se acaba con la retirada del mundo profesional. Para unos supone la liberación de tantas y tantas horas de trabajo; para otros, en cambio, supone una puerta abierta al cambio de especialidad, a probar con otras disciplinas que hasta ese momento estaban vetadas. Así se explica que grandes profesionales se encuentren ahora metidos de lleno en otro tipo de aventuras, en las que también dejan su sello. Es el caso de ciclistas como Laurent Jalabert, Abraham Olano, Fernando Escartín o el mismísimo Lance Armstrong; atletas como Martín Fiz o Javier Moracho, baloncestistas como Rafa Jofresa o jugadores de balonmano como Andrei Xepkin. Todos ellos tienen en común que una vez retirados han probado en otra especialidad, algunos de forma puntual y otros se han convertido en habituales.
Laurent Jalabert, al igual que Luis Enrique, se ha decantado por el triatlón. El 24 de junio, en su primer Ironman, obtuvo un sensacional resultado al quedar 22º en la cita de Zurich, después de marcar un tiempo de 9h.12:29. El ex ciclista de la Once, que comenzó a nadar el pasado mes de noviembre, remontó 850 puestos en la prueba en bicicleta, para situarse 22º en la meta tras el maratón.
El maratón, con adeptos
El atletismo es una especialidad que cuenta con numerosos adeptos, en especial el maratón. Los ciclistas, con los cuerpos adaptados a los esfuerzos de larga duración, han encontrado en los 42,195 kilómetros una prueba a la que hacer frente. Entre ellos destaca Abraham Olano, que cuenta con marcas destacadas en la Behobia-San Sebastián (20 kilómetros) y en el maratón. Escartín también se ha dejado ver en estas competiciones, y Rafa Jofresa.
El ex jugador del Joventut se retiró en 2004, y tras correr en más de cuatro horas su primer maratón (2005), se puso en manos de Víctor Gonzalo con el objetivo de mejorar sus marcas. El propio Gonzalo es un ejemplo del cambio de disciplina, ya que fue ciclista en el Banesto de Induráin para después ser un destacado fondista en Cataluña.
Martín Fiz, en pleno reto con Olano y Escartín, cumplió su objetivo de reconvertirse en ciclista y culminar la Quebrantahuesos, en plenos Pirineos, con un tiempo de 6h.44.05, mientras el vallista español por excelencia Javier Moracho lleva ocho consecutivas.