Pese a que los retos se acumulan en su agenda, Luis Enrique sigue pensando en el fútbol, y su futuro pasa por ser entrenador, su gran objetivo. Con el título de entrenador en el bolsillo, el ex internacional aguarda con paciencia a que llegue su primera experiencia en un banquillo. «Lo mío es el fútbol y es a donde quiero volver después de todas estas actividades. Quiero poner todos mis conocimientos al servicio de un club, mi experiencia».
Pero de momento, no ha habido nada, en parte porque se encuentra volcado en culminar las experiencias que se plantea en otros deportes, y en parte porque no ha recibido una oferta en firme que le satisfaga. «Lo cierto es que no tengo ni representante, pero bueno, en invierno hubo contactos con el Nastic, cuando cesaron a Luis César, y ahora se ha hablado de incorporarme al Barcelona, pero no ha habido nada concreto».
Esta última posibilidad apuntaba a que Luis Enrique se podía incorporar al staff técnico del club azulgrana. Lo mismo que Pep Guardiola ha vuelto al Barcelona para reflotar al descendido equipo filial, se especuló con la posibilidad de contar también con otro emblema del club como es el gijonés, aunque su opción quedó olvidada porque al final nadie se puso en contacto con él.
De todos modos, él no se desespera y se toma con paciencia la espera, aunque si por él fuera, considera que está en el momento adecuado para probarse como entrenador. «Me gustaría que fuera ya», afirma Luis Enrique, que tiene claro que al equipo que en un futuro pueda entrenar aportará las mismas características que cuando era jugador. «Ilusión, trabajo, motivación y ganas de lograr objetivos».