No es José Luis Iglesias Riopedre una persona excesivamente proclive a dejarse fotografiar fuera de su despacho oficial cuando concede una entrevista. Esta vez es diferente. Quizás por la soleada mañana de que disfruta un Oviedo ávido de verano, quizás por la ilusión que acompaña el inicio de una nueva legislatura, el consejero de Educación aparca el protocolo y posa con amabilidad en los jardines de la plaza de España, fuera de la neblina burocrática que cubre los edificios oficiales. Riopedre, un hombre que goza de la total confianza del presidente del Principado, no se muerde la lengua y analiza tanto los temas de su más directa competencia como el clima político que se respira en Asturias tras la ruptura con IU y la estrategia de acercamiento que ha iniciado el PP.
-Le transmito mi primera sensación sobre el Gobierno. Parece muy encaminado a la gestión pero con un bajo perfil político. ¿Comparte ese análisis?
-Es cierto que es un Gobierno con una demostrada eficacia de gestión y eso, en el contexto político actual, es fundamental. Pero creo que en muchos de sus miembros también hay una experiencia política importante. No diría, como he escuchado a algunos, que es un gobierno poco político.
-El PP dice que es débil e IU, que es provisional.
-¿Débil? No lo creo. Lo que tiene que hacer un gobierno, en este contexto, es sobre todo establecer lazos de hierro con la sociedad.
-No sé si les servirá para afrontar una legislatura tan compleja, con IU enrabietada y el PP aprovechando la nueva situación.
-Cuando se está en minoría sucede que tienes que ir muchas veces a la Junta a debatir y dialogar. Eso, por principio, no es malo. Si el Gobierno tiene en cuenta las necesidades sociales de los asturianos y trabaja por el desarrollo económico y social, será un Gobierno que pueda asumir esa minoría parlamentaria. El reto está en plantear objetivos que el resto de fuerzas políticas difícilmente puedan rechazar.
-Eso está bien como teoría, pero en la práctica... Hay quien comenta que la estrategia de IU en la Junta pasará por echar abajo este Gobierno para demostrar al PSOE que las cosas irían mucho mejor si hubiera habido un pacto.
-No creo que vaya a ser así. IU, como el PP, es un partido responsable y mantendrá una posición política acorde a su programa porque está en su derecho. Pero no creo que su objetivo vaya a ser derribar el Gobierno porque...
-Porque sería irresponsable, entre otras cosas.
-Por supuesto, sería irresponsable. Pero no hay que olvidar que han hecho pactos con el PSOE en muchos ayuntamientos y van a gobernar en coalición, y para eso se necesita un presupuesto y no una prórroga presupuestaria. A lo largo de la legislatura habrá momentos muy importantes para el consenso, y no me refiero sólo al Estatuto, que es evidente, porque para que haya Estatuto debe existir un amplio consenso.
-En el caso del presupuesto ya les han dicho que no cuenten con su apoyo. ¿Lo toman en serio?
-IU deberá demostrar responsabilidad y, en segundo lugar, favorecer los gobiernos municipales. Ahí, IU está muy involucrada. El PSOE cree que hay un amplio campo para el acuerdo presupuestario, tanto con IU como con el PP.
-Eso ya lo veo más difícil.
-¿Por qué no? Es obvio que nuestra preferencia es pactar con la izquierda, pero... Reitero, en cualquier caso, que la implicación de IU en los ayuntamientos pesará mucho a la hora de negociar.
Negociación
-Mencionaba antes el Estatuto. IU teme quedar en un segundo plano, visto que el margen de acuerdo con el PP de cara a la reforma es amplio. ¿Tienen razones para ello?
-Depende de lo que quieran negociar y hasta dónde quieran llegar. Es impensable que IU se plantee un contenido estatutario fuera de lo que es la alianza de los tres partidos, porque el PP también va a jugar un papel importante. Si se quiere que haya un Estatuto, todos los partidos tendrán que llegar a un acuerdo.
-Pero está claro que la postura de IU sobre la reforma va mucho más allá que la del PSOE o el PP.
-Ellos tendrán que sopesar si prefieren mantenerse en sus posiciones, por ejemplo en relación con el asturiano. La postura del PSOE en este tema está muy clara y creo que la del PP también. Entonces, IU deberá elegir entre incorporarse a un acuerdo o apostar por la oficialidad. Estoy absolutamente convencido de que la cooficialidad no va a entrar en el Estatuto.
-Hablando del asturiano, IU se quejó durante la negociación del acuerdo de su situación en la enseñanza y pedía avances sustanciales.
-En este momento, en Primaria es una asignatura voluntaria. En Secundaria, IU pedía sustituir la optatividad por la voluntariedad. Nosotros, después de sopesarlo, elegimos la optatividad.
-¿Cuál es el matiz?
-En la optatividad se elige el asturiano frente a otras materias. En la voluntariedad se elige el asturiano o no se elige nada. Hoy hay 22.000 alumnos en ESO, de los que 4.000 eligen asturiano y 18.000 no. Para que el asturiano sea voluntario hay que añadir dos horas más. ¿Dónde damos esas dos horas? Sería al final de las clases, porque no vamos a obligar a 18.000 alumnos a que hagan una alternativa porque 4.000 lo exigen. Tendría que ser al final y eso, con un horario muy recargado, sería muy negativo.
-Vuelvo a preguntarle por el Gobierno. ¿Hubiera preferido el acuerdo con IU, con la mayoría parlamentaria que eso conlleva?
-Por supuesto. No sólo yo, también el PSOE en su conjunto, pero no ha sido posible. La oferta socialista era buena, tres consejerías y áreas de gestión en otros departamentos, pero IU tuvo en cuenta otros temas.
La oferta de Sánchez
-¿Cree que midieron mal su estrategia? Porque, tras su negativa, han insistido una y otra vez en volver a negociar.
-No sé si midieron mal o bien. En cualquier caso, abandonar un Gobierno con un peso tan importante, tres consejerías y unas competencias tan amplias, no es positivo para ellos.
-Mientras, el PP se ofrece ahora como aliado y plantea grandes pactos. ¿Se lo cree o ve alguna carta oculta en la manga de Ovidio Sánchez?
-Desde el punto de vista de la imagen, es lógico que el PP oferte diálogo y consenso.
-Se lo han puesto a huevo, si me permite la expresión.
-(Risas). En el tema del Estatuto hay un amplio campo para el consenso. En cuanto al resto, pronto se podrá comprobar si lo que dicen es sincero o simple oportunismo. A mí me gustaría llegar a acuerdos y me encantaría que el PP entrara en el juego político del consenso y la negociación presupuestaria, por ejemplo.
-Hablan incluso de pactos sobre sanidad, educación...
-Me parecería muy positivo.
-Le insisto. ¿Se lo cree?
-En este momento no tengo por qué dudar de nada. Dentro de poco empezará la negociación del presupuesto y ahí comprobaremos si hay o no voluntad de acuerdo. No vamos a tardar mucho en saber si su oferta es seria o simple oportunismo.
-¿Ve preparado a Areces para gestionar esa situación de minoría?
-Sin lugar a dudas. El presidente se caracteriza por una gran capacidad de gestión, pero también tiene mucha mano izquierda a la hora de negociar. Y, como suele decir, negociar es empatar. Cuando se negocia nadie debe quedar como vencedor o vencido. Areces tiene todas las virtudes para gestionar un Gobierno en minoría en beneficio de los grandes proyectos que afronta Asturias.
-Hablemos de usted. Se especuló con que estaba cansado, con que Areces confía mucho en usted y le pidió que continuara... ¿Pensó en no repetir?
-Si el presidente me confió esta responsabilidad es porque está convencido de que puedo trabajar al máximo nivel y con la máxima exigencia.
-¿No llegó entonces a plantearse el adiós?
-Se piensan muchas cosas, pero la realidad es la que es. Hubo una oferta y una aceptación.