No habrá mayores problemas para que el Sporting pueda poner en marcha la campaña de abonados con vistas a la próxima Liga. Las obras de reforma de El Molinón se iniciarán por la grada Norte, que tendrá que ser cerrada, pero las previsiones apuntan a que la 'tribunona' y la grada Este no serán tocadas, en su interior, hasta que acabe el campeonato en el mes de junio de 2008. Esta previsión facilitará de forma considerable la labor de los responsables del equipo rojiblanco que, desde el primer momento, mostraron su preocupación por los perjuicios que podría ocasionar una reubicación de los abonados en las dos principales gradas del campo municipal.
En relación con este asunto, el presidente del Sporting, Manuel Vega-Arango, mantuvo un primer contacto con los responsables de la empresa La Ruta de El Molinón que, a expensas de una futura reunión en Gijón para tratar sobre los detalles generales del proyecto de reforma, le aclararon, según señaló a EL COMERCIO, que «las obras no van a afectar a los abonados porque la tribuna Oeste no va a ser tocada hasta el mes de junio del próximo año. Va a ser lo último que se haga».
Renovar los asientos
De hecho, fuentes de la empresa aseguran que «se tomará con mucho mimo» toda la obra, con el propósito de «estorbar lo menos posible», si bien los inconvenientes propios de una obra de esta envergadura resultarán inevitables. «Aunque no tenemos un plan de obra del todo definido, si se puede no tocaremos la 'tribunona' hasta junio del próximo año y, desde luego, vamos a colaborar con el Sporting en todo lo que se pueda», recalcaron.
Aunque pasarán muchos meses desde setiembre u octubre de este año, cuando se iniciarán las obras, hasta junio de 2008, la empresa tendrá bastante trabajo sólo en la reforma de la grada Norte y, posteriormente, en completar la cubierta exterior del campo, como tienen inicialmente previsto. Esos serán los primeros pasos antes de meterse en el interior del estadio y derribar tabiques en la vieja 'tribunona'.
Por otra parte, Manuel Vega-Arango está convencido de que el proyecto de reforma del estadio será muy positivo «porque todos tenemos bastate claro que necesita esas obras. Mejor sería que fueran más importantes, pero seguro que va a quedar un campo muy digno. ¿La piscina? Si encaja en el proyecto y está bien, no hay por qué ser exigentes».
El presidente de la entidad rojiblanca reconoce que se están cuidando los detalles, en especial los que están vinculados con la historia del club. De hecho, está previsto un amplio espacio en la nueva 'tribunona' para Museo del Sporting y un bajo exterior del fondo Sur para la nueva tienda del equipo. «Ese museo, con zona de trofeos es una vieja aspiración que teníamos, al igual que muchos de los grandes clubes y pretendemos que, en su futuro, allí se vea plasmada la historia de esta entidad centenaria. ¿Otra tienda? En principio se mantendrá también la de la calle del Instituto, que nos funciona muy bien y las compatibilizaremos. Luego, ya veremos», anotó.
Pendiente de la entrevista que mantendrá con los responsables de la empresa que realizará la obra de reforma, que se celebrará a finales de julio, Vega-Arango sí muestra su preocupación por la necesidad de cambiar la imagen y mejorar la comodidad de los espectadores, lo que pasa por una renovación de los asientos de las gradas del campo.