McLaren emitió ayer un comunicado en el que asegura que la documentación por la que se abrió una investigación por supuesto caso de espionaje a Ferrari únicamente estuvo en poder del ex responsable de diseño de la escudería británica, Mike Coughlan, y que nadie más en la empresa supo de su existencia antes de que abriese el proceso legal.
«McLaren puede confirmar por sus propias investigaciones que ninguna información de Ferrari está o ha estado en poder de ningún otro empleado de McLaren, a excepción de la persona aludida por Ferrari», afirma.
La escudería de Fernando Alonso y Lewis Hamilton asimismo afirma que ningún otro miembro de McLaren tuvo conocimiento de la existencia de los documentos hallados en el domicilio de Coughlan antes del 3 de julio, fecha en que comenzó el actual proceso legal. Y reitera «categóricamente» que ninguna información de Ferrari ha sido usada en el desarrollo de sus monoplazas.
El diario italiano 'La Repubblica' informó la semana pasada de que Coughlan, en la supuesta declaración jurada ante el Tribunal Superior de Londres, afirmó que muchos otros miembros de McLaren sabían que estaba en poder de dicha documentación. McLaren entiende que estas especulaciones son «erróneas» y hacen una referencia «imprecisa» y «engañosa» sobre el contenido de la información confidencial suministrada al tribunal en el proceso emprendido por Ferrari ante la justicia británica.
La Federación Internacional de Automovilismo convocó para el día 26 en París a los representantes de McLaren-Mercedes para que se expliquen ante su Consejo Mundial sobre las sospechas de espionaje a la escudería Ferrari.