Es sorprendente que en las encuestas del CIS sobre los problemas que los ciudadanos creen más importantes, nunca aparece el tabaquismo, a pesar de que 55.000 personas mueren al año en España de esta enfermedad, muchísimos más que en los accidentes de tráfico, laborales, etcétera, y casi tantos como todos los norteamericanos muertos en toda la guerra de Vietnam.
Fíjense ustedes la que se ha armado con los soldados del cuartel de Hoyo de Manzanares y la llamada gripe porcina y comparen las víctimas. Las denominadas 'drogas duras', como la heroína y la cocaína, no ocasionan al año más que unos pocos muertos, aunque, eso sí, también destruyen vidas y familias. Se prohíbe hablar por el teléfono móvil o manipular el navegador mientras se conduce, pero se puede fumar y llevar las ventanillas bajadas, incluso llevando niños. Con la vigente Ley del Tabaco, además, se han dado algunas paradojas. No sólo no se penaliza fumar, sino que, de alguna manera, se premia. Es común ver a la gente abandonar su puesto de trabajo para salir a la calle a echar un cigarrillo, varias veces durante su jornada laboral, mientras sus compañeros no fumadores tienen que ocuparse temporalmente de las tareas interrumpidas y no pueden, por ejemplo, salir a chupar un caramelo de menta. Además, en la hostelería, no se respetan los derechos de los no fumadores. En la casi totalidad de bares y restaurantes se permite fumar y son pocos los que tienen acondicionado una parte libre de humos. No sólo los clientes lo padecen, también los camareros y éstos no pueden elegir. Además, no creemos ser totalitarios o poco comprensivos al decir que el libre albedrío de los fumadores, drogodependientes al fin y al cabo, enfermos, según la OMS, debe ser puesto es cuestión.
Es necesario prohibir fumar, como ocurre en la mayor parte de los países desarrollados, en todos los lugares públicos. No se debe permitir tampoco en ningún vehículo, ni al conductor ni a los acompañantes. Tampoco de debe consentir interrumpir la jornada de trabajo para salir a la calle a fumar. En Suecia lo descuentan del tiempo trabajado o de las vacaciones. Ningún fumador se ha muerto, que yo sepa, en esos vuelos trasatlánticos que a veces duran mas de 10 horas. La gravedad del problema hace urgente la reforma de la actual ley, que no ha cumplido ninguno de sus objetivos.