El Escañorio es una garganta producida por el río Molleda, situada entre los picos Castiello y Álvaro por un lado, y el alto de Grandellana. Alberga especies de flora y fauna protegidas por la legislación europea, y ha sido declarado espacio natural, catalogación que podría elevarse al grado de monumento natural.
La Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) decretó en 2002 (BOPA 24 de octubre) un plan especial de protección. Ahora, menos de siete años después, la Demarcación de Carreteras, dependiente, al igual que la Cuota, de la Consejería de Infraestructuras, ha proyectado una autovía desde Avilés a Llanera que atravesaría parte del Escañorio.
Los representantes de 62 colecitivos asturianos pusieron el acento en este punto durante la rueda de prensa que ofrecieron ayer en El Escañorio para mostrar su absoulto rechazo al trazado propuesto por el Principado. Entienden que resulta una contradicción que el mismo organismo que lo declaró espacio protegido quiera ahora construir allí un carretera.
La lista de colectivos firmantes es tan extensa como variada. Hay muchas asociaciones de vecinos, y no sólo de Corvera y su entorno. Desde Amigos de Castropol hasta Amigos de Llanes, pasando por otras de Siero, Valdés, Gijón, o la Federación de Asociaciones de Vecinos de Avilés y Comarca. También hay colectivos ecolegistas, asociaciones culturales, plataformas... Así hasta los 62 colectivos.
El Escañorio no es la única manzana de la discordia. Los firmantes también aluden al castro del Pico Castiello y al Puente de La Peluca, entre otros elementos que, a su juicio y también al de otras muchas personas y entidades, afectaría muy negativamente el trazado de la autovía Llanera-Avilés.
Rechazo
Desde que el proyecto salió a la luz, la oposición de los ciudadanos creció como una bola de nieve. Los primeros que pusieron el grito en el cielo fueron los vecinos de Molleda, en boca de su asociación de Vecinos. Rápidamente se unieron otras entidades vecinales de Corvera, y después, el ayuntamiento, con su alcalde, Luis Belarmino Moro, al frente.
Todos los partidos políticos con representación municipal mostraron su rechazo al trazado, no siempre de forma consensuada. Es más, en muchos casos dio la impresión de que la autovía ha servido para ensanchar un poco más las ya de por si grandes diferencias que existen en el seno de la corporación, pese a que todos están de acuerdo en que el actual trazado es perjudicial para Corvera, y no sólo por motivos ecológicos. También porque en su opinión no soluciona los problemas de tráfico que padece el concejo y porque además, entienden que es la más cara de las soluciones.
Mañana miércoles, a instancias de las asociaciones vecinales Santa María de Solís y El Castiello de Molleda y de Izquierda Unida (que ha presentado una moción en la que insta a la Corporación a manifestarse ante el Principado), se celebrará un pleno extraordinario con un único punto en el orden del día: la autovía. Está previsto que comience a las diez de la mañana.