Las caras aburridas y los bostezos de niños, y algún que otro mayor, en las salas del Museo Arqueológico de Asturias sí que pasarán a la historia. En lugar de un adormecedor recorrido desde los orígenes del hombre al siglo XV a través de los hallazgos encontrados en yacimientos, el visitante disfrutará a principios de 2010 de una exposición permanente con vídeos sobre la evolución climática desde hace 300.000 años, de escenografías de las cuevas prehistóricas, de recreaciones sobre los estilos de vida en la época romana o el montaje parcial de una iglesia prerrománica con piezas originales de San Miguel de Lillo.
En definitiva, que la nueva muestra resultará «más atractiva y dinámica» que la instalada antes de la finalizada renovación de las salas del claustro del antiguo convento de San Vicente y dependencia anexas, en Oviedo.
Como puntos fuertes figurarán los importantes y novedosos descubrimientos de la cueva del Sidrón, que están permitiendo avances en el conocimiento del hombre neandertal y son punteros en Europa; las singulares manifestaciones de arte rupestre en el Paleolítico en Asturias; la riqueza de las minas de la Sierra del Aramo, donde se han localizado restos humanos; y la arquitectura altomedieval legada de la monarquía asturiana. Estos contenidos se incluirán en las cinco grandes áreas temáticas en que se dividirá la muestra: los tiempos prehistóricos, el Neolítico y la Edad de los Metales, el tiempo de los castros, Roma en Asturias o la Asturias medieval. Como novedad, incluirá además un aula complementaria dedicada a la propia historia del Arqueológico y a los eruditos.
Frente a los antiguos contenidos, la exposición será más visual, con paneles, fotografías, vídeos audiovisuales, recreaciones y reconstrucciones.
Al menos, esa es la intención del equipo coordinado por la catedrática de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid Carmen Fernández Ochoa, que recibió el encargo de la Consejería de Cultura para diseñar el proyecto museístico.
Sólo queda el visto bueno del Ministerio de Cultura, que ya ha invertido 15 millones en la modernización del edificio y ahora estudia este proyecto, para ponerse manos a la obra con la adaptación del espacio.
Centro de referencia
El Principado, encargado de la gestión del centro, no sólo quiere que quienes acudan al Arqueológico marchen encantados sino fomentar la visita al Parque Prehistórico de Teverga, la cueva de Tito Bustillo, Candamo o los monumentos prerrománicos. Es decir, que el museo regional pretende ser el «centro de referencia» y abrir el apetito sobre la arqueología.
El recorrido por las instalaciones ya está avanzado en los planos y sigue un orden cronológico. Cuando el visitante entra por la planta baja del museo, se topará con la sala de exposiciones temporales y la destinada a la Prehistoria. Aquí repasará desde los paísajes milenarios al primer poblamiento al mundo Neandertal, con parada fija en el Sidrón. Además de reproducciones de alta resolución de restos craneales, se expondrán también piezas líticas de la cueva del Conde.
La primera altura del edificio acogerá la biblioteca, y otros espacios. Uno continuará con la etapa prehistórica, y el resto estará dedicado al Neolítico y la Edad de los Metales, y el tiempo de los castros. La segunda área invitará a un recorrido desde el Neolítico en Asturias, haciendo hincapié en los pastores, agricultores y guerreros y a la excepcionalidad de las minas de la época, Peña tú y el uso de metales. Para hacer más didáctica la visita, se utilizarán materiales que muestren las primeras evidencias de cobre y el oro, con especial referencia a la explotaciones de El Milagro y Riosa.
La transición del Bronce hacia la Edad de Hierro protagonizará el área denominada el tiempo de los castros, con referencias a los importantes yacimientos de la región. Estos contenidos se repartirán entre la primera y la segunda planta, que compartirá con Roma en Asturias, la cuarta área temática.
El yacimiento de La Carisa, paso utilizado por Roma para entrar en la región y campamento base, la Campa de Torres, considerado el castro más importante de la costa astur, y Gijón, centrarán el recorrido.
Y otro de los grandes atractivos estará al final, al llegar a lo medieval. Este bloque se ocupará de la transición entre el mundo antiguo y esta etapa, con el gran peso de los monarcas asturianos y la transcendencia del Camino de Santiago a su paso por el Principado.