Los trabajos para el traslado del buque cementero 'Cristina Masaveu' desde las gradas de Factorías Juliana a Astilleros de Santander (Astander) -donde será terminado-, ya se han completado y la operación se encuentra ahora a la espera de que el magistrado del juzgado de lo Mercantil y los administradores concursales den su visto bueno, según informaron ayer fuentes del comité de empresa. El astillero cántabro planteó unas condiciones económicas «muy duras» para hacerse con el buque y los responsables de la empresa gijonesa, en quiebra desde mayo de 2009, mantuvieron desde el principio serias dudas sobre la operación.
El 'Cristina Masaveu' se encontraba en una fase de construcción muy avanzada cuando Factorías Juliana, agobiada por unas pérdidas millonarias, tuvo que presentar un concurso de acreedores ante el Juzgado de lo Mercantil número uno de Oviedo. Tras esta decisión, la plantilla de Juliana permaneció en el astillero hasta el día 30 de noviembre, fecha en la que se hicieron efectivos los acuerdos de garantías laborales firmados en su día por los sindicatos con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). En ese periodo, los nuevos responsables de la factoría trataron de sacar adelante el buque cementero pero, finalmente, no tuvieron más remedio que tirar la toalla. A mediados de noviembre, la empresa y los nuevos administradores reconocieron que la operación era inviable después de que Cajastur respondiera negativamente a la solicitud de un crédito de 12 millones de euros para poder terminar el barco en Gijón. Ni siquiera el aval de seis millones que otorgó a la compañía la sociedad Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (Pymar), tras una ardua negociación, sirvió para que la entidad financiera asturiana accediera
Tras aquel fracaso se puso en marcha la operación para el traslado del buque a Astilleros de Santander, pero las negociaciones no avanzaron porque «la empresa cántabra quiso aprovecharse de la situación y las propuestas económicas que hicieron distaban mucho de las reales», según fuentes sindicales. Estas mismas fuentes indicaron que el acuerdo «parece ahora más fácil» y señalaron que «aunque el asunto todavía no está cerrado, los trabajos para el traslado se han realizado y ya todo está preparado para una salida del 'Cristina Masaveu'.
En su momento, la previsión de los sindicatos era que el traslado del cementero se hiciera efectivo entre los meses de enero y febrero. Los cálculos realizados entonces señalaban que tras la llegada del buque a Astander «todavía quedarán entre ocho y nueve meses de trabajo para terminar el barco».
El proceso concursal
La falta de financiación para acabar el cementero y la gran deuda acumulada condenó al astillero a cerrar sus puertas en octubre, después de que la empresa acordara con los trabajadores prorrogar durante dos meses la regulación de empleo, que empezó a aplicar en septiembre, al objeto de obtener el dinero suficiente para mantener la actividad.
El proceso concursal de Factorías Juliana se encuentra pendiente de la convocatoria del convenio de acreedores. Tras acumular una deuda de más de 60 millones la empresa está inmersa en un concurso voluntario de acreedores y deberá ser el juez y las empresas los que decidan en última instancia sobre la continuidad de la empresa. Según parece, los acreedores están negociando con los administradores concursales una rebaja de su crédito de entre el 50 y el 60%, lo que facilitaría notablemente la resolución del conflicto.